Ribeira Sacra: Candidata a Patrimonio de la Humanidad

La Ribeira Sacra logra dar un paso definitivo en su candidatura y estará entre las 24 propuestas finales de inscripción elegidas para que en 45ª sesión del Comité del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, sea presentada y entre en el debate en que se celebrará, todavía sin sede determinada, durante 2021. La UNESCO así se lo ha notificado a la Xunta de Galicia el día 27 de Marzo.

Este increíble paisaje cultural gallego ha sido aceptado como la propuesta española en esta ocasión y será evaluada para su posible inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial, de la que ya forman parte en nuestra Comunidad la Zona Vieja de Santiago, el Camino de Santiago Francés, los Caminos del Norte y las más recientes Muralla de Lugo y Torre de Hércules.

La sociedad gallega se debe congratular de esta buena noticia que es fruto del trabajo y esfuerzo en común de las administraciones y la sociedad civil, que abre importantes potencialidades de crecimiento y desarrollo sostenible para este área. Es de especial agradecimiento la participación de las diputaciones de Ourense y Lugo, los ayuntamientos del entorno y diferentes entidades locales, como el Consorcio de Turismo Ribeira Sacra y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra, entre otras que, con su trabajo, han logrado crear las condiciones idóneas para el desarrollo del expediente.

La Ribeira Sacra cuenta con un valor universal excepcional

Es de destacar y hace falta recordar que esta candidatura se basa en un importante trabajo técnico, impulsado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consellería de Cultura y Turismo, en el que se destaca el valor universal, a la vez único y excepcional de esta zona en base al cumplimiento de los criterios III, IV, y V de las 2017-Operational Guidelines.

Así, la Ribeira Sacra se muestra como testigo excepcional de la cristianización del Occidente de Europa. En este área se desarrolló un movimiento ascético de eremitas y anacoretas que ocuparon los valles de los ríos Sil y Miño, que con el tiempo se fue constituyendo por una fecunda instauración monacal hasta la actualidad. Precisamente, en la candidatura juega un papel muy importante esta espiritualidad

Además, la Ribeira Sacra es un ejemplo único del monacato de Occidente y de la sacralización de un territorio, por medio de unos conjuntos arquitectónicos de singularidad fuera de lo habitual que ilustran 15 siglos de historia. La continuación del eremitismo al monacato y la posterior expansión benedictina dejó un conjunto casi ingente de iglesias que son ejemplo de la riqueza y variedad de la arquitectura románica de los siglos XII y XIII.

Por otro lado, fuera del patrimonio cultural y arquitectónico, la Ribeira Sacra paisajísticamente hablando es un entorno vivo y el mayor ejemplo de la relación entre el hombre y la naturaleza. Una muestra de esta labor de colaboración del ser humano con el medio son las espectaculares terrazas en las laderas de los cañones del Río Sil y el Río Miño en lo referido a la explotación de agricultura de subsistencia basada en el policultivo y destacando la viticultura.

El Plan Ribeira Sacra

Desde el Gobierno gallego se está impulsando el Plan Ribeira Sacra, que consiste en un programa planificado de gestión del paisaje cultural a desarrollar en el período 2020-2023. Se contempla como una oportunidad de desarrollo de esta zona y que supone un importante paso en el camino hacia su inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

El Plan contempla mejoras en ámbitos como el desarrollo económico sostenible, el patrimonio y paisaje cultural, la gestión del turismo, la ordenación del territorio, la conservación de los valores naturales y medio ambiente, la educación, formación e investigación o la comunicación y participación. Nos referimos a este plan como un instrumento de planificación que compromete más de 34 M €, articulado en siete programas y 35 acciones, que se desarrollarán en 25 ayuntamientos en los que viven más de 60.000 personas.